domingo, 28 de marzo de 2010

El Arbol Nuevo

una casa umbría y herrumbrosa
se hiergue sola y sobre el prado
solo el perro fiel, solo a su costado
el sol alado, su piel escabrosa

la sombra suda su piel tan lacrimosa
suda la sombra oscura del pasado
es alimento su fiel resucitado
de sombras pasos y hachas espumosas

de lirios huesos pies es alimento
tu fiel pastor de telas y de almendras
que busca despertarte desde el prado

fiel amigo cuando el tiempo no es hambriento
resoplando la caricia de la hiedra
cuando te abrace raudo en mi costado



Gerardo B. de los Palotes

Ahora que

me resecas con gotas de calor
la sangre que derraman mis pupilas
con rubor conjugas y cavilas
mi aliento que se oculta en el sopor

me enredo en tus sombras de color
cuando en tus pechos se enlistan las filas
tropeles que marchitan y mutilan
el juego dormido que juega el dolor

el rayo llama a tus pies remolinos
sube a tus piernas rasgadas de rosas
y baja de pronto el rayo a tu voz

el rayo truena y trepa a tu camino
y en tus filas batallo con mis prosas
y sacudo y marchito la hoja de la hoz

Gerardo B. de los Palotes

Huellas

En la sombra como un loco
siendo jurado verdugo y juez
se levanta a la ventana
para agitar su revés

con los pies de plomo hiere
la niebla de los postigos
y reza a la de diamantes
que libre a los abatidos

sentado en su coma sueña
con sueños de luz sin revés
se levantan los lápices en huelga
y borran las huellas de su timidez

Gerardo B. de los Palotes

martes, 23 de marzo de 2010

Desliz

Gota que rezuma en mis mejillas
que no sabes solitaria donde vas
al suspiro comisura del destierro
entre cuerpos rebalsados sin su paz


Gerardo B. de los Palotes

IX

solo con sueños juegas tu solo
solo con sueños juega tu ser
solo conmigo sueñan tus juegos
solo por ti tus juegos soñé

Gerardo B. de los Palotes

lunes, 22 de marzo de 2010

30 cm sobre el suelo

La noche se apodera de tu mente y la luz se afana por salir, las voces que torturan se atenúan y los murmullos crecen como hiedra. Te sientas en el púlpito etéreo con las manos transpiradas, los latidos en el bombo y tu pulso en los redobles, más no quieres despertar y tu sueño se apodera de esta noche. Los murmullos crecen y la luz se hace más fuerte, los zumbidos te saturan y la sangre se amontona, y ahí, solo contra el público solo sientes los aplausos. El mundo se apaga, que empiece el espectáculo....

www.lacosarock.com.ar

Catástrofe

Ahora dicen que la ola sería tan grande que borraría a la humanidad del globo loco...

Informó para ustedes Rosendo del Torreón, Cronista de Guerra del Gran Diario Franco Prusiano

lunes, 8 de marzo de 2010

VII

Sendero siento tu sombra
de torpes trancos tiritar
de negras nubes nevadas
de dioses diablos, de adán

Gerardo B. de los Palotes

te VI

un tunel tu mirada
un pañuelo tu labial
una pagina tu espalda
unos lentes mi puñal

Gerardo B. de los Palotes

Breve historia de aquel despojado de si mismo, que no sabe satisfacer las necesidades de las personas que supone amores..

solo contigo
por ti saltaré
sin migo por ti
sin ti yo salté

Gerardo B. de los Palotes

Una prosaica historia de prosa

él sanzón de barba muy larga
ella dalila en el mar del amor
el libertino del túnel del tiempo
ella convicta por ser muy menor

arrodillada de pies a caballos
él Saladino en las puertas de un bar
no pasaba a cantar los adagios
que para eso ella tiene un misal

arrepentida de escote su espalda
no vio las prendas de aquel domador
una prosaica historia de prosa
en las quimeras del rey Salomón

y ella la musa salida de un templo
y él un pagano del Asia menor
ella le dijo me llevas los burgos
el con las luces del Rodas voló

por retenerla en sus sueños dormidos
el caballero no canta al cantar
despojado sin capa ni escudo
con los labios hundidos en sal

no son mitos los besos perdidos
cuando en siria la quiso alcanzar
en la sacra ciudad sin murallas
su sonrisa ella quiso olvidar

sin relicarios de cruz y sin copas
las princesas del rodas se van
nunca alcanzan para estos finales
ni David contra inmenso Goliat

en la puerta del bar varias noches
con su capa él la espera en la mar
con sus velas el infla los vientos
con los besos que quiso guardar

Gerardo B. de los Palotes